Impresiones de la beta cerrada de HearthStone Heroes of Warcraft

Escrito por Redacción
Juegos PC
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Desde que Blizzard anunció que lanzaría un juego de cartas, llamado HearthStone Heroes of Warcraft y que llegaría tanto para PC como Mac e iPad, muchos pensaron que los de Irvine se habían vuelto locos o, cuando menos, habían sucumbido a los encantos de los nuevos dispositivos móviles. Pero no es así.


Los llamados TCG (Trading Card Games) no son una moda de hace unos días y la propia Blizzard, precisamente, ha estado alimentando en los últimos siete años una colección de cartas que ha traído por la calle de la amargura a los que se dejaban su buen dinero en mazos, sobres y colecciones que iban apareciendo cada pocas semanas. Pues bien, ahora, esa mítica colección pasa al formato digital con la suerte de aprovecharse de todo lo bueno que el medio ofrece: posibilidad de coleccionar como en el mundo real y, lo más importante, realizar partidas, organizar torneos y, quien sabe, si acabar conviertiendo a HearthStone en un eSport de esos que están tan de moda.

Lo primero, cambia Battle.net

HearthStone cambia el cliente de Battle.net.

Lo primero que vemos nada más instalar el juego es que Battle.net se ha transformado en un único launcher para TODOS los juegos de Blizzard. Ahora, veremos los iconos de los títulos que tengamos comprados de la compañía y podremos entrar en cada uno cuando deseemos sin necesidad de buscar el icono correspondiente por todo el disco duro. Una gran idea que nos permitirá mantener actualizados todos los juegos de una forma mucho más sencilla.

Lo segundo que os debemos avisar es que si queréis probar esta beta cerrada, podéis hacerlo solicitando a Blizzard que queréis jugar con él. Para ello sólo tenéis que entrar en vuestra cuenta de Battle.net y pulsar en un botón que veréis en la página principal de vuestro perfil.

A Blizzard rogando y con el mazo dando

HearthStone creando nuestro mazo personalizado.

Toda la mecánica de HearthStone Heroes of Warcraft gira en torno a las cartas y los mazos que podemos crear para cada uno de los héroes que hay en el juego. En total habrá nueve, con sus clases distintas y que podremos controlar a medida que vamos mejorando en las partidas de Práctica.

El juego está completamente basado en World of Warcraft y, así, cada detalle que veáis estará basado en un elemento del MMORPG de Blizzard: los enemigos, sus ataques, sus defensas, las pociones, los ítems, los escenarios, los sonidos, las voces, los nombres… ¡todo! Encima, cada uno de los héroes adapta su juego en función de sus cualidades ya clásicas de World of Warcraft: así, los guerreros aguantan mucho el daño, hay clases DPS, otras de ‘soporte‘ y por fin las intermedias.

Es alucinante ver cómo las partidas cambian según nos enfrentemos a un Guerrero, un Pícaro, o un Cazador y la forma que utilizamos de usar las cartas. Precisamente, estas se encuentran todas dentro de un álbum donde podemos ir consultando las que coleccionamos y que se dividen en cada una de las clases posibles más una extra, la llamada Neutral.

HearthStone el libro de cromos del juego.

Lógicamente, al comenzar el juego tendremos un número de cartas limitado, no muy potente pero orientado a la clase del héroe que nos toque en primer lugar. Así, el primer héroe con el que jugaremos (al menos en la beta) será un Mago, por lo que tendremos unas pocas cartas específicas y muchas neutrales. Eso no está mal, pero rápidamente veremos que si queremos conseguir un mazo mejor diseñado para derrotar a otros jefes gordos, tendremos que pasar por la tienda y comprar sobres. Con dinerito real.

Estos se venden en packs de 1 (100 monedas del juego), 2 (2,69€), 7 (8,99€), 15 (17,99€) y 40 (44,99€) que contienen cada uno un total de cinco cartas que, como podéis comprobar en la pantalla inferior, tienen asignadas unas clases con las que se pueden utilizar. Lo bueno de la tienda es que si compramos una cantidad importante de golpe, Blizzard mete regalos aleatorios con algunas cartas especiales que tienen efectos impredecibles en la partida.

HearthStone podremos comprar sobres de cartas virtuales.

Cuando ya tenemos un buen número de partidas ganadas y hemos conseguido algunas cartas, es bueno pasarse por el álbum y crear un mazo personalizado. Estos tacos tienen un máximo de 30 cartas y podemos repetir algunas hasta un máximo de dos, no más, y suelen ser las que recuperan vida, otorgan daño o defensa extra o invocan a otras cartas.

Empiezan las hostilidades TCG

Cuando tenemos ya el mazo construido es el momento de entrar en la partida. Allí nos enfrentaremos a un héroe enemigo que en el modo Práctica, si le derrotamos, pasará a formar parte de nuestro catálogo de personajes. Como ocurre en World of Warcraft, podremos tener un Guerrrero, o un Mago, o un Chamán, o un Paladín, un Druida, un Cazador, un Sacerdote y un Brujo. Faltan algunas, pero las principales están presentes en este HearthStone.

Estos héroes van subiendo de nivel y con cada uno que alcanzamos se ganan recompensas que casi siempre son cartas y, casi siempre, neutrales, así que no os hagáis ilusiones que las buenas, buenas, llegan por la vía del pago en la tienda. HearthStone Heroes of Warcraft además, va soltando ‘quest‘ diarias con recompensas que ganamos al conseguir el objetivo. Así, si llegamos al nivel 10, por ejemplo, nos darán una sorpresita bastante atractiva.

HearthStone se barajan las cartas.

Como en cualquier cosa que tiene que ver con los videojuegos, jugar a lo loco nos lleva al fracaso más estrepitoso. Así, os aconsejamos pensar mucho cómo montar el mazo de vuestro héroe para jugarle al enemigo que corresponda contrarrestando las armas que va a usar. Por ejemplo, el Guerrero siempre se protegerá con puntos de escudo extra, haciendo honor a su condición de tanke, por lo que la mejor forma de derrotarle con un Mago será acudiendo al hielo para congelarle y limitar sus movimientos y luego atizarle para provocarle daño extra.

Con el Pícaro, sin embargo, hay que protegerse muy bien para evitar que con dos o tres ataques combinados nos destroce los 30 puntos de vida que tiene nuestro héroe. Y es que huelga decir que la partida se acaba cuando uno de los dos adversarios se queda con 0 puntos de energía.

HearthStone comienza la batalla.

Las cartas tienen dos números que indican su poder de ataque y defensa. El primero lo podéis ver abajo a la izquierda y el segundo a la derecha. Estos ‘stats‘ siempre pueden cambiar con una carta que da o quita más poder pero en esencia esos son los datos que debéis tener en cuenta. También, en la carta podemos ver en su esquina superior izquierda un número sobre un hexágono azul que indica la cantidad de cristales de maná que necesitamos para utilizarla.

Es importante saber que todos los movimientos del tablero se realizan gracias al maná y que no podemos completar el turno hasta que no los gastamos todos. Así, en la primera ronda tendremos un crital de maná, en la segunda dos, en la tercera tres y así sucesivamente, lo que permitirá ir utilizando cartas cada vez más poderosas. Por ejemplo, cuando tengamos siete unidades de maná a nuestra disposición, podremos poner sobre el tablero una carta de 3, otra de 2 y dos de una. O una de cuatro y otra de tres. O una de cinco y una de dos. Ya me entendéis.

HearthStone ponemos las piezas en el tablero.

Cada una de las cartas tiene también su modo de funcionamiento una vez que las ponemos sobre el tablero. Así por ejemplo, en HearthStone cuando colocamos a un Murloc en el campo de batalla no podremos atacar con él hasta nuestro turno siguiente, salvo que venga equipado con la cualidad de Carga lo que le permitiría hacerlo al instante.

También, existen formas de defendernos de los ataques de las cartas enemigas, que no del héroe, con las unidades que son capaces de Provocar (tienen forma de escudo). Estas cartas obligan al enemigo a atacarle a él y no al héroe por lo que mientras esté en el tablero no podremos ir directamente a por el jefe de la banda. Esto sólo afecta a las unidades de campo y no a los héroes que sí pueden saltarse este bloqueo con sus poderes especiales.

HearthStone perdemos la partida.

Ni qué decir tiene que el desarrollo es absolutamente genial y cuando le cogemos el tranquillo el pique es total. No alcanzamos a imaginar cuando HearthStone Heroes of Warcraft llegue a dispositivos móviles y podamos echarnos partidas en el iPad, lo que puede ser esto. Pero si conocéis cómo son los juegos de Blizzard y lo que supone eso, os podéis hacer una idea.

El Multijugador, la clave de todo

Evidentemente, coleccionar cartas está muy bien y esa sensación de tenerlas todas siempre es gratificante. El problema llega cuando nos metemos en las Arenas online de HearthStone y vemos que un adversario de dios sabe qué país del mundo, nos pasa por encima con unas cartas que no sabíamos ni que existían. Es entonces cuando el modo pánico se activa y, como tengamos fondos en la tarjetita, podríamos acabar picándonos pero mucho comprando sobres a lo bestia.

Y es que aunque el juego es muy divertido simplemente enfrentándonos a la IA del juego, lo realmente importante es lo otro, el multijugador, y ahí sí que nos podemos encontrar con auténticos monstruos que pueden convertir esas divertidas partidas en horribles pesadillas.

De todos modos, lo mejor es entrenarse bien en el modo Práctica hasta reclutar a todos los héroes posibles y, a partir de ahí, elegir la clase que más os guste para hacer evolucionar a ese ‘char‘ bien, subiendo de nivel, ganando cartas especiales y afinando las tácticas de ataque según el el enemigo al que nos enfrentemos. Y es que con buen criterio, Blizzard no nos dejará entrar en el multijugador hasta que no desbloqueemos a todos los personajes.

Un mazo de impresiones finales

HearthStone promete ser un auténtico ‘vicio’ de los buenos, basado en el universo de World of Warcraft y con el acabado típico de los grandes títulos de Blizzard: ya sabéis, desarrollo muy bien pensado, con unidades perfectamente equilibradas y un acabado soberbio tanto en gráficos como en animaciones, efectos y calidad de los dibujos.

Eso sí, como está basado en el universo de su MMORPG ha cogido todo lo que tenían en él y lo han convertido en cartas poniendo nombres a enemigos, héroes, personajes y poderes de sobra conocidos que los más fieles a la serie sabrán apreciar.

En fin, un auténtico ‘must have‘ para los que gusten del juego oficial TCG de World of Warcraft o que hayan probado otros parecidos como los viejunos Star Wars Galaxies Trading Card Game y Legends of Norrath (también basados en MMORPG) o algún Might & Magic por el estilo. Eso sí, en profundidad, cantidad de cartas, opciones y ‘pasta’ que nos tendremos que gastar, este HearthStone no va a tener rival.

Compártelo. ¡Gracias!

Comentarios

2 comentarios
  1. Frickencio 10 Sep, 13 13:33

    Demasiado friki para mí.

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    1. Fatfox 16 Oct, 13 20:07

      Demasiado gay para el mundo eres, que maricón, que maricón.

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