Blog: cuando Blizzard llama a tu puerta, apártate y disfruta

Escrito por Redacción
Juegos PC
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Es una historia que en el futuro se estudiará en alguna universidad que imparta clases de Ingeniería informática (en su rama de diseño de videojuegos), como uno de los casos de éxito más raros de la historia de los videojuegos. Y no lo decimos por que no haya razones para pensar que sus juegos son siempre un éxito (de crítica y ventas) sino por que es difícil encontrar una compañía que con tan poco, haya conseguido tanto.


Y es que Blizzard es uno de esos casos en los que queda claro que no es tan importante golpear muchas veces como hacerlo unas pocas pero que sean totalmente efectivas, que sean devastadoras y que no dejen crecer la hierbas (de las otras compañías) allí por donde pisa.

Desde que a principios de los 90 los de Irvine se inventarán el primer Warcraft y hasta hoy, han nadado en la abundancia alimentando tres simples sagas y algún que otro ‘spin-off’ si por ese género entendemos a World of Warcraft, trozo arrancado de los legendarios títulos de estrategia donde se incubó parte de la magia que rodea a estos californianos.

Y es que si analizamos cómo trabajan, hay un momento en el que cuesta creer que tengan la posición de privilegio en la que viven y que les permite no preocuparse muchas veces de lo que digan de ellos. Total, al final hay una legión de fieles incondicionales que harán que sus juegos alcancen ‘por decreto’ cifras récord de ventas.

Lo dicho, desde ese primer Warcraft de 1994 y hasta hoy, Warcraft (y World of Warcraft), Diablo y StarCraft han sido la Santísima Trinidad de la compañía que se ha venido alimentando a base de expansiones y segundas o terceras partes como si fuera lo más normal. ¿Repetitivos? Jajajajaja. El talento nunca es repetitivo.

Esta semana llegaba la primera expansión de Diablo III, Reaper of Souls y como podéis imaginar las ventas han sido millonarias en todo el mundo. ¿Os extrañaba? Para nada, ya ocurrió en otras ocasiones recientes con las expansión de StarCraft II o World of Warcraft y no parece que vaya a dejar de ocurrir.

Blizzard es la compañía del ‘hype’ y del oscurantismo, la Apple de los videojuegos en cuanto a que todo lo que toca lo convierte en oro y, más importante aún, no llega a saberse de puertas hacia fuera nada que no quieran que se sepa.

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En eso los de Irvine parecen muchas veces una secta, con sus empleados dando imagen por el mundo con sus camisas personalizadas, decoradas al ‘estilo Blizzard’ y hablando exclusivamente de lo que ellos quieren. Da igual que les preguntes por las versiones de PS4 o Xbox One de Diablo III o de ‘esto o aquello’. Ellos vienen a España a hablar de su libro y no soltarán prenda de nada en lo que estén trabajando (y que a ciencia cierta están desarrollando desde hace muuuuchos meses).

Pero si fuera de casa son así de ‘discretos’, no podéis ni imaginar lo que es visitar sus oficinas. Hace ya algunos años, con motivo del lanzamiento inminente (inminente para Blizzard podrían ser dos años) de Warcraft III estuvimos en Irvine y aquello fue como la visita a un pasaje del terror. Y no por que todo estuviera oscuro, mal cuidado y los monstruos acecharan en cada esquina, no, al revés, eran unas oficinas alegres y de esas llenas de muñequitos, pósters espectauclares y todo eso, pero se palpaba esa sensación de secreto, de no poder mirar allí o echar un vistazo allá no fuera que alguien sacara un arma Terran y nos voltilizara en segundos.

Pero con todo eso, Blizzard es de las pocas compañías capaces de crear grandes universos de los que sacar no sólo juegos sino también todo tipo de ‘merchandising’ y vivir de las rentas al más puro estilo George Lucas. ¿O acaso no dudaríais de una compañía que desarrolla juegos solo para PC, que lanza segundas partes con 10 o más años de diferencia, que las expansiones se alargan por uno o dos años y que es capaz de que juegos de los 90 sigan teniendo comunidades ‘activas’ ingentes de jugadores a día de hoy?

El secreto de Blizzard es uno: la calidad y la diversión, el mimo y el trabajo que hay detrás de cada elemento que introducen en uno de sus juegos. Y la mezcla de todo eso, más el talento hacen el resto.

Así que lo dicho, cuando Blizzard llame a vuestra puerta, apartáos y disfrutad. Merecerá la pena.

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Comentarios

1 comentario
  1. pretoriano 31 Mar, 14 4:18

    Si un juego es divertido siempre tendrá seguidores, esa es la esencia de jugar…divertirse…

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