Avance de Dragon Age Inquisition para PS4, Xbox One y PC

Escrito por Redacción
Juegos PC
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Se ha dicho bastante ya de Dragon Age Inquisition pero por suerte, nada mejor que echarse unas partidas para probar todo eso que desde Bioware han venido prometiendo en los últimos tiempos. Y es que no hace falta recordar que este tercer juego viene, no solo a cerrar una trilogía, sino a hacernos olvidar aquel mediocre Dragon Age II.


Esa es la premisa y el mantra que repiten una y otra vez tanto desde Bioware como de Electronic Arts, que no quieren que haya el más mínimo resquicio a un posible malentendido. Dragon Age Inquisition es como Dragon Age Origins pero aplicando todo lo aprendido desde entonces por los canadienses para mejorar su fórmula.

Dicho y hecho. Nos pusieron en un ordenador esta pasada semana, el día 15, y pudimos comprobar que todo eso que nos dijeros está presente en el juego. Un título que no sabemos si será de los más vendidos del año pero que, desde luego, lo están esperando con ‘ansia viva’ una legión de incondicionales a esto del ‘rol de acción’ al estilo ¿Mass Effect? No, mejor digamos Baldur’s Gate.

Nos ponemos manos a la obra

Lo primero que debemos decir es que no pudimos conocer los pormenores de la historia ni el momento en que el personaje arranca para ver cómo son esos comienzos. La prueba tuvo lugar ya con una partida grabada y la mayoría de miembros del grupo tenían un nivel 10 a sus espaldas. Eso significaba que ya venían evolucionados de casa y que muchos de ellos ya se habían labrado una parte importante de su historia.

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Recordemos que Dragon Age Inquisition nos permite crear un personaje y elegir entre algunas razas que van a condicionar la manera en la que nos relacionamos con el mundo de Thedas. No es lo mismo ser un humano, que un elfo o un enano ya que las zonas de inicio del juego variarán sensiblemente (escenarios, misiones, antecedentes personales, etc.) así como el trato que recibimos del resto de NPC.

Solo hay que recordar cómo en el el primer juego, los elfos eran poco menos que unos apestados a los que nadie se quería acercar, lo que nos tenía todo el rato dándole vueltas a las razones y esas cosas. En Dragon Age Inquisition estaba cantado que Bioware volvería a ese origen y nos permitiría volver a crear un personaje con cierta libertad. Así que por esa parte, promesa cumplida.

Sobre decir que las conversación son ‘made in Bioware’, con esa rueda de opciones que podemos elegir en cada contestación y que sirven para ir enterándonos de la historia, los antecedentes, qué pinta cada personaje, qué hechos son relevantes, etc.

La misión en un territorio pantanoso

La misión que jugamos era bastante sencilla y consistía en cruzar un terreno pantanoso para enfrentarnos a un enemigo que tenía toda la pinta de ser un troll (al estilo de los de El Hobbit) bastante grandecito y escoltado por un ejército que le mantenía a salvo en unas ruinas. Así que solamente pudimos ver el tamaño de ese mapa que, ya nos avanzaron durante el evento, que “Dragon Age Inquisition tendría algunos escenarios que serían más grandes que los mapas de Dragon Age Origins y Dragon Age II”.

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Nosotros no llegamos a ver tanto pero desde luego, el entorno pantanoso que recorrimos no era pequeña cosa. Si recordáis el primer juego, las fases se desarrollaban en escenarios a los que accedíamos desde un mapa principal, por lo que no estábamos ante una estructura ‘open world’ sino más bien cerrada.

Aquí parece que se mantiene esa esencia pero multiplicando el tamaño de las misiones, que aunque nos van a exigir un objetivo final, también habrá otros intermedios que nos invitarán a mirar un poco más y no solo correr para llegar al punto señaaldo donde se resuelve la ‘quest’.

El grupo lo es todo

Para lo que más nos sirvió esta prueba fue, sin duda, para dejar clara toda la parte de gestión de personajes y del grupo en sí, que se vuelve especialmente importante durante los combates, gracias sobre todo a la llamada ‘pausa táctica’. Con ella, es posible gestionar rápidamente todo lo que puede hacer cada uno de sus miembros y moverlos por el mapa para derrotar a los enemigos.

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En Dragon Age Origins la gestión estaba presente pero era muy básica. Simplemente podíamos hacer un “ataca a este enemigo, cura a este miembro del grupo, vete hasta aquí y yo ataco al jefe”. Ahora es posible hacer eso mismo, pero con una importante salvedad: tenemos la opción de trazar las trayectorias de movimiento para cada uno de ellos.

Ahora, no solo elegimos al miembro de nuestro grupo y le pedimos que ataque, defienda o cure, sino que tras esa acción podemos decirle que se retire, o que vaya en auxilio de otro compañero, trazando sobre el escenario una ruta que seguirá el personaje al milímetro.

Luego todo puede irse al garete por que en cualquier momento podemos tomar el control de cualquiera de los personajes del grupo y seguir la lucha, pero de primeras, como base para trazar ataques es una herramienta que, al menos en la prueba que llevamos a cabo, nos sirvió de mucho.

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Es más, pudimos ver cómo en los momentos de viaje, de ir de un lado a otro, los personajes siguen hablando entre ellos (en perfecto inglés, eso sí), metiéndose unos con otros y trabando mejores o peores relaciones que luego, en el campamento, podemos afinar realizando visitas a cada uno para ver cómo se encuentran. Esto es algo parecido a lo que ya vimos en el primer Dragon Age y que ahora Bioware no ha dudado en recuperar.

Los combates de Dragon Age Inquisition

En este punto, Bioware no ha tocado nada que no hubiera experimentado antes con éxito. Cada personaje tiene su clase y, por tanto, su manera en la que jugamos con él: hay Legionarios, Katari, Asesinos, Arqueros, ‘Elementalistas’, Keeper, Alquimistas, los famosos Guardas, etc., por lo que el abanico es suficientemente extenso como para confeccionar grupos equilibrados.

Recordad que como ya es constumbre en este tipo de juegos de Bioware, los tres miembros elegibles, además de nuestro héroe, cuentan con características diferentes según la clase que tengan y eso hay que saberlo para usarlos bien durante la batalla. Recordad que estos acompañantes también suben de nivel y pueden recibir objetos para equiparse cada vez mejor, así que nuestro papel de héroe no se limita solo a un ‘char’ sino a varios.

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Dragon Age Inquistion tiene opciones para permitirnos que sea la consola (o el PC) el que se encargue de gestionar esas cosas, pero ya os avanzo que parte de la gracia de disfrutar de este título está precisamente en eso, en podernos crear y gestionar un grupo pensado para combatir como más nos guste: como ‘tankes’, ‘DPS’, ‘support’, etc.

Una beta camino del juego final

La ‘build’ que probamos no era la definitiva y nos da que apenas se aproximaba, pero al menos en PC y el rato que jugamos, se mantuvo bastante estable, sin errores gráficos ni ralentizaciones de esas que le indican a uno que hay un cuelgue a las puertas.

Dragon Age Inquisition se movía con fluidez y a tope de calidad, lo que hacía que fuera todo un espectáculo ver lo que Bioware se ha trabajado para el juego en esta ocasión: texturas super nítidas y definidas, un escenario repleto de detalles donde nos deslumbró la hierba, que la había por todos lados y con una calidad sorprendente, efectos volumétricos con zonas de bruma y niebla y un juego de luces con ‘claroscuros’ que eran realmente bonitos.

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En este punto no parece que sea nada nuevo todo esto ya que los de Edmonton son famosos precisamente por sus elaboradas puestas en escena, ya sea en el espacio, en un mundo fantástico como este o en el Japón feudal con su maltratado, pero genial, Jade Empire que sirvió de preludio para el inolvidable Mass Effect.

Así que con todo lo anterior nos quedamos: con que Dragon Age Inquisiton es un regreso a los orígenes (nunca mejor dicho) donde, además de todo lo que ya disfrutamos en 2009, le han añadido todas esas cosas que ahora permiten las nuevas consolas (y el PC): mundos inmensamente más grandes, un mayor virtuosismo técnico y gráfico y, sobre todo, la experiencia de una de las mejores desarrolladoras del mundo.

Pues ya sabéis, toca esperar al 20 de noviembre que será cuando salga este juego. ¿Impacientes?

Por cierto, esta demo fue la misma que enseñaron en la pasada Gamescom, de la que aquí tenéis un vídeo, por si queréis ver todo lo que pudimos jugar.

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