Blog: A Rare y los hermanos Stamper ya se les podría haber ‘pasado el arroz’

Escrito por Redacción
Xbox 360
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Si hay una compañía que despierta pasiones entre el público más veterano esa es Rare, la vieja Ultimate Play The Game que fue una de las compañías más importantes en los primeros años 80 cuando el pequeño mercado de los videojuegos se convirtió en una industria hecha y derecha. Padre de los Knight Lore, Sabrewulf, Pentagram, Alien 8 y una jauría más de clasicazos.


Sobreviviendo al cambio

A diferencia de otras empresas cuyo paso de los microordenadores de 8 bits hasta las consolas fue desastroso, la empresa de los hermanos Stamper consiguió lo imposible: no solo evolucionar, sino seguir firmando juegazos allá donde llegaban. Recordar los Battletoads para NES o Game Boy, los Captain Skyhawk o Snake Rattle ‘n’ Roll.

No contentos con eso, con la compra por parte de Nintendo siguieron creando más títulos de esos que uno tiene puestos en lo más alto de lo conseguido por nadie jamás en la historia: los Donkey Kong Country, Perfect Dark, Banjo Kazooie, etc.

Microsoft los compró con el paso de los años y esa carrera fulgurante, de las mejores y más coherentes de la historia, se vino abajo por culpa de títulos que no tenían nada de la frescura que habían demostrado en las décadas anteriores: los modestos Viva Piñata o los francamente mejorables Banjo Nuts & Bolts o los Kinect Sports de Xbox One.

Llega el momento decisivo

Los británicos han entrado en una espiral peligrosa de la que quieren salir ahora, apelando a la nostalgia y a lo que todavía sigue significando para muchos jugadores, que se conmueven cuando leen o escuchan aquello de Rare.

Rare juegos Xbox.

Pero, ¿no se le habrá ‘pasado el arroz’ a Rare? Realmente tendrán que hacer un grandísimo trabajo para convencernos de que sus viejas fórmulas no están pasadas de moda, que su mnera de entender los videojuegos no se quedó anclada a principios de siglo con sus cartuchos de Nintendo 64.

Todos veneramos a esa mítica compañía porque alumbró nuestra juventud, con esos juegazos para ZX Spectrum o Commodore 64. Cómo olvidar los Staff of KarnathEntombed, el influjo de su Filmation o todo lo que vino después para las primeras consolas de 8 bits. Pero son ya tantos años los que llevamos sin ver nada tangible de calidad, que dudamos mucho que puedan renacer de sus cenizas.

Es más, sus viejos juegos y su forma de entretener son ahora perfectos para esos ‘revival retro‘ que tanto se llevan en las ‘stores’ digitales, donde todavía sus usos se mantienen inalterables: esas conversaciones sin palabras de los juegos de Nintendo 64 o las plataformas más o menos complicadas de sus años de 64 bits. Pero no hará falta recordar cómo vienen los tiempos. Cómo los usuarios piden cada vez más ‘open world‘, ‘sandbox‘ y cosas parecidas con rol, que hagan más complicadas las partidas y las conviertan en infinitas.

¿Un Battletoads dicen que van a hacer? Pues impacientes estamos por ver lo que consiguen. Pero desde luego no puede ser ni un ‘beat’em up‘ de los 90 ni tampoco un juego de rol como un Fragon Age. ¿Acaso un Gears of War o un FPS? ¿O un RPG profundo y con decenas de horas? Da igual cómo lo esperemos porque las incógnitas son gigantescas. Aunque si deciden volver a los orígenes… ¿no se le habrá pasado el arroz?

Esa es la cuestión: ver cómo Rare quiere evolucionar en los tiempos que corren. Y es que por desgracia podríamos estar ante el momento en el que la evolución de los videojuegos acabó con la leyenda de los hermanos Stamper. Como ya le ocurrió a otros en el pasado: Melbourne House, Durell, Firebird, etc.

Ojalá nos equivoquemos.

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