Brothers A Tale of Two Sons es un juego que podríamos considerar como ‘indie’ y que ha sido desarrollado por el estudio Starbreeze gracias al apoyo de 505 Games que, todo hay que decirlo, han hecho un trabajo absolutamente encomiable. Pero empecemos por el principio.

La historia del juego nos cuenta las aventuras de dos hermanos, uno mayor y otro menor, que deben buscar un remedio para salvar la vida de su padre: el “agua de la vida” se llama, y se encuentra en un lugar recóndito del mundo en el que viven. Un sitio habitado por criaturas fantásticas como gigantes y donde disfrutan plácidamente hasta que la tragedia les golpea.

Cooperativo, para un jugador

Brothers no ha tenido un proceso de desarrollo tranquilo y han sido muchas las voces que han pedido que tuviera un modo para dos jugadores, pero sus creadores se han desgañitado justificando que aunque sí sería cooperativo, no tendría opciones multijugador ya que la propia filosofía del juego impedía hacerlo.

Bien, esto que tal vez pordría sonar a excusa barata, os podemos asegurar que tiene todo el sentido cuando probamos el juego ya que es una auténtica genialidad la forma en la que Starbreeze ha resuelto la manera de controlar con un único pad a dos personajes a la vez.

Brothers, preguntando a la anciana el camino.

Brothers, preguntando a la anciana el camino.

El stick izquierdo y el botón L2 sirven para mover al hermano mayor e interactuar, y el stick derecho y el R2 para hacer lo propio con el menor. Ya está, con eso tendremos todo el juego controlado y aunque pueda parecer un caos dividir el cerebro para controlar a los dos personajes, al final lo hacemos con una naturalidad increíble.

Dos hermanos distintos

¿Y qué hacemos en el juego para cooperar todo el rato? Pues cosas muy sencillas pero que tienen que ver con lo que son los personajes. Por ejemplo, el hermano mayor es fuerte, grande y suele ser bastante serio en el trato con otros NPC del juego. Y es que él será el que lleve el mapa que indica dónde esta el ‘agua de la vida” y quien pida a los lugareños pistas sobre cómo llegar. Por el contrario, el hermano menor es pequeño, miedica, menos fuerte pero más huidizo, puede meterse entre las rejas de una jaula y en el trato con los habitantes del mundo es más dicharachero: gasta bromas, hace cosquillas, baila y suaviza las situaciones hasta tal punto que si no tenían ganas de ayudarnos, acaban haciéndolo.

Ese contrapunto de los hermanos le viene muy bien a la historia porque siempre tenemos la sensación de que podemos hacer muchas cosas en el juego, ya sea al interactuar con un objeto, un personaje o un mecanismo que desentraña la solución de un puzle.

Comienza el viaje

Brothers A Tale of Two Sons no empieza con fuerza, lo hace poquito a poco y enseñándonos las formas que tenemos de resolver las situaciones que nos va planteando el mapa. Y es que el juego tiene más que ver con la forma de ir avanzando resolviendo puzles que en la forma de derrotar a los enemigos, que no serán muchos ni especialmente fieros.

Brothers por la noche, acechados por los lobos en el bosque.

Brothers por la noche, acechados por los lobos en el bosque.

Ese inicio al ralentí tiene sus pegas y es que por momentos parece que Brothers no puede ir a más, que los puzles que vamos a resolver son simples evoluciones de los que nos encontramos al principio. Ya sabéis: escalera rota para alcanzar un saliente, hermano mayor que ayuda al menor a subirse y éste, cuando llega arriba, tira una cuerda para que el mayor suba.

Por suerte esto no es así y rápidamente nos damos cuenta que la profundidad que va tomando el juego es simplemente genial. Sobre todo porque nos va a poner a prueba en el manejo del pad y llegará un momento en el que tendremos que demostrar que no sólo sabemos controlar a los dos hermanos a la vez sino que podemos hacerlo muy rápido.

Aquí os doy un consejo y es que si no queréis que vuestro cerebro se vuelva loco moviendo a los dos protagonistas por la pantalla confundiendo quién es uno y quién es otro, os recomiendo que coloquéis siempre al mayor a la izquierda y al menor a la derecha, tal y como los controláis con el pad. Y es que si lo hacéis al revés y os persigue un perro, por ejemplo, seguramente haréis los movimientos al contrario y moriréis devorados.

Brothers en las cuevas activando y desactivando los engranajes.

Brothers en las cuevas activando y desactivando los engranajes.

Así pues, una vez que ya tenemos claro cómo se mueven los personajes, de repente nos encontraremos cruzando un peligroso río con el hermano menor a cuestas del mayor, una rama que se cae con uno de los hermanos agarrados mientras esquivamos a los monstruos por un desfiladero evitando que se despeñe, un planeador al más puro estilo Da Vinci que hay que manejar contrapesando a los dos hermanos, una noche oscura en un bosque lleno de lobos que huyen del fuego de nuestra antorcha mientras protegemos al hermano menor de que se lo coman vivo, o mover los engranajes de una mazmorra para llevar a un gigante hasta la salida. Y así un sinfín de puzles que, si bien no son excesivamente complejos, sí dan la suficiente entidad al juego como para tenernos entusiasmados durante todo su desarrollo.

El único ‘pero’ que podríamos sacarle a la forma de controlar el juego es que se hace realmente incómoda la posición de los dedos índice cuando tenemos que interactuar con los dos hermanos a la vez con los botones L2 y R2, ya que la postura de las manos (al menos en PS3) se vuelve muy forzada y al rato, cansa. O peor aún, si soltamos sin querer cuando uno de los hermanos está agarrado al saliente de una montaña, caerá y tendremos que volver al punto de guardado.

Brothers es más que un simple control

Técnicamente está muy bien diseñado, no es una maravilla pero el Unreal Engine y el talento de los grafistas ha permitido crear un mundo con personalidad propia y escenarios muy sencillos pero que le hacen justicia a la historia, con grandes espacios abiertos que dan sensación de una grandiosidad imponente. Eso sí, los mapas no nos dejan muchos caminos por los que ir y básicamente consiste en avanzar hacia delante, pero están diseñados con los vericuetos justos como para dar la sensación de que hay más de lo que parece.

Brothers ayudando al gigante que luego nos dirá por dónde tenemos que ir.

Brothers ayudando al gigante que luego nos dirá por dónde tenemos que ir.

Los enemigos no son muchos, hay pocos pero los que están tienen su sentido dentro de la historia. Y es que estamos hablando de un mundo de fantasía con criaturas incréibles al estilo de gigantes (¿o trolls?) que habitan en las montañas (los malos) y que tienen la mala costumbre de comerse a sus presas. Tanta violencia no la veremos en el juego pero sí que hay momentos en los que nos enfrentaremos a algún enemigo y derrotarlo será muy sencillo. Y es que a medida que vamos pasando capítulos se van complicando, pero el nivel de dificultad máximo no llega a lo que un ‘gamer’ normal puede soportar sin problemas.

Otra genialidad de Brothers es que no hay una sola línea de diálogo en el juego aunque los personajes hablan y no les entendemos un carajo, pero a pesar de todo nos enteramos de qué va la historia y qué ocurre en cada momento. ¿Cómo es posible? Muy sencillo: en el mundo que Starbreeze ha ideado hablan con un idioma ininteligible pero gracias a los gestos de los hermanos sabemos qué intentan comunicar, que en la mayoría de los casos es “¿cuál es el camino hasta ‘el agua de la vida’”?

Brothers mirando al horizonte, el camino que deben seguir.

Brothers mirando al horizonte, el camino que deben seguir.

Así, poco a poco, el juego nos va inoculando su magia y su mecánica hasta que la interiorizamos por completo. Tiene momentos muy divertidos como cuando debemos cabalgar a lomos de dos cabras montesas (o eso parecen) para subir a lo alto de una montaña donde nos espera el ultraligero y que al principio son caóticas pero que a medida que vamos cogiendo carrerilla saltando por los riscos, se hace tremendamente divertido.

Brothers es un juego realizado con un mimo excesivo, perfectamente terminado y capaz de hacernos sentir tan felices como cuando jugamos con otros desarrollos de mayor enjundia. Es más, quizás esa apuesta por un control tan original y un desarrolllo tan milimétricamente diseñado, el juego nos sirva de maravillosa válvula de escape para olvidarnos por un instante de tanta franquicia clónica de las que abundan en las estanterías de las tiendas. Aunque si hay que ser precisos, este Brothers no lo encontraréis más que en tiendas virtuales de PC, PS3 y 360.

En fin, un grandísimo juego, con geniales ideas y una apuesta por la diversión que merece la pena probarse.

Imágenes del juego

Vídeo del juego (Walkthrough)

Disfrutad de la explicación de porqué Brothers A Tale of Two Sons es un juego cooperativo pero no multijugador.

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