Gears of War 3

Gears of War 3 cierra un ciclo con uno de los títulos más brillantes del género de acción. Epic Games toma la fórmula de su éxito y la lleva hasta sus últimas consecuencias en un títulos imprescindible para los fans y, a partir de ahora, inolvidable para los amantes de los videojuegos. La nueva secuela es, quizá, el mejor shooter en tercera persona de los últimos años.

La presión era máxima. No sólo por ser el buque insignia de la consola de Microsoft, o por ser el máximo referente en su género, sino por una horda de seguidores que han permanecido los últimos años pendientes del desarrollo y evolución de este título. El resulto ha sobrepasado lo esperado y saciará el apetito del más exigente. Gears of War 3 se supera y cierra su trilogía con un título demoledor.

La primera sorpresa la encontramos en su narrativa. Con la Coalición de Gobiernos Ordenados tocando fondo, y los Locust habiendo arrasado cualquier vestigio de esperanza, la supervivencia se torna como objetivo principal de nuestra especie y de cada personaje. Por si fuera poco, los Lambent caen como una plaga apocalíptica y ponen a toda una generación contra las cuerdas. Esto es una historia colectiva, una historia grande trenzada con pequeñas historias, en el que la Historia de la humanidad dependerá de las hazañas de un puñado de héroes.

El resultado es brutal. Pocas veces destacamos en un shooter su narrativa, pero es que el talento de Epic a la hora de hilvanar situaciones nos ha dejado impresionados. Desde la forma en que son presentadas las amenazas, con escenarios que se desploman o secuencias al más puro estilo cinematográfico, hasta el desarrollo de los diferentes personajes que conforman esta entrega, el título derrocha talento y buen hacer en un género en el que, habitualmente, solemos clamar al cielo por argumentos tan estúpidos como aburridos.

No es el caso. El modo campaña nos encanta y goza de unos cuantos giros narrativos sorprendentes, con momentos dramáticos que conseguirán engancharnos y, sorpresa, empatizar con Marcus y compañía. Así pues, prohibido el spoiler, tan sólo avanzaremos que, como comentábamos, el argumento sigue los acontecimientos de Gears of War 2, en una línea recta que será, en definitiva, la premisa de todo su conjunto.

Así es, mismo camino pero mejorado. Hasta tal punto que se trata de un juego con entidad propia, destacando o, mejor dicho, encontrando su sitio en la saga. Y es que se trata de una serie que reinventó el género con sus coberturas, el modo Horda… todo ello es llevado al extremo y, eso, nos encanta.

Para empezar, la jugabilidad es impecable. No hay aspectos que lamentar ni corregir. Se mantiene el estilo intenso, haciendo uso de las coberturas pero disfrutando ahora de mil y una ejecuciones. nuestros enemigos intentarán esconderse tras ser abatidos, momento que aprovecharemos para aplastarlos de formas tan espectaculares como ingeniosas. En este sentido, como no, cada arma gozará de su protagonismo y han sido tan estudiadas que el resultado es sensacional. Desde el Lancer o el Retro-lancer, con sus implacables ejecuciones en el cuerpo a cuerpo, hasta sus efectivas granadas o la Digger-Launcher, que acabará de forma subterránea con nuestros enemigos. La sangre salpicará la pantalla en numerosas ocasiones y elementos del entorno volarán por los aires o se verán arrollados a nuestro paso. Sencillamente genial.

En este sentido, la jugabilidad y el modo campaña no tienen pero alguno. Se trata de un título preparado para ser disfrutado en compañía, con la opción de superar las 10 horas de juego con 3 amigos más, o de forma aislada. Así pues, las opciones se multiplican, pudiendo intercambiar armas entre ellos, algo que nos ha gustado mucho. Por otro lado, en el multijugador competitivo, la diversión del modo Horda estalla en el Horda 2.0, donde tendremos ingentes cantidades de bichos por derrotar solos o acompañados por 4 amigos más. Pero eso no es todo, como recordaréis, podréis jugar a pantalla partida con otro amiguete mientras disfrutáis de las nuevas opciones, como comprar sistemas de defensa, activar torretas, etc. Añadid a dicha modalidad el Modo Bestia, donde tendremos la oportunidad de dar la vuelta a todo y encarnar poderosas y torpes, eso sí, criaturas para tratar de aplastar a los humanos. Ni que decir tiene que las horas de juego por delante se disparan.

A nivel gráfico nos encontramos ante una auténtica obra maestra. Meticulosos hasta el extremo, el equipo de Cliff Bleszinsky firma un juego para la posteridad. Tanto a nivel de detalle, como en el ambiente, encontramos un perfeccionismo casi obsesivo, con una maestría notable a la hora de ligar narrativa con el diseño de escenarios, explosiones, y destrucción de los mismos. Todo queda integrado y se transmite en conjunto, de forma sólida y brillante. Si queréis comprobar hasta que punto se puede llevar el corazón de vuestra Xbox 360, comprad este juego.

Por otro lado, el título está doblado en su totalidad, y ofrece un nivel sonoro a la altura de las circunstancias. Como decimos, una jugabilidad sobresaliente y una cantidad ingente de horas de juego por delante. No se puede pedir más. El juego es un imprescindible y termina de situar en lo más alto una trilogía histórica. Si piensas que exageramos, prueba el juego y sabrás de lo que hablamos. No te decepcionará.

Compártelo. ¡Gracias!

Lo que comparten tus amigos

GamerZona © 2010 - 2013