Esto de los juegos ‘indies’ es una de las mayores alegrías que nos han llegado al mundo de los videojuegos en los últimos tiempos y, aunque siempre han existido equipos de desarrollo que se atrevían con ideas rompedoras, es ahora cuando existe una mayor inclinación de los jugadores por probar estos planteamientos locos. ¿Como en el caso de Grow Home?

Pero aquí hay algo que falla, y es el origen del juego, que no viene de unos programadores noveles, siquiera de unos ‘especialistas’ en juegos independientes, sino que se trata de unos tipos hechos y derechos que vienen trabajando desde mediados de los 80 y son conocidos por todos los jugadores y cuentan a sus espaldas algunas maravillas que en su momento fueron alabadas por crítica y público.

GrowHome-2015-02-05-18-45-58-11

Estamos hablando de Destruction Derby, uno de los juegos ‘icónicos’ en el lanzamiento de PSX en 1996 o de Driver, la evolución de aquella primera generación de juegos de coches al que le añadieron una suerte de argumento y que fue un auténtico éxito a finales del siglo (y milenio) pasado.

Pero quitáos todas esas ideas de la cabeza por que Grow Home se parece a Driver lo mismo que un huevo a una castaña, o incluso menos, por que las diferencias conceptuales que los separan son auténticamente siderales. Casi como la nave que lleva en sus entrañas a ese robot con alma de Wall-e llamado B.U.D.

GrowHome-2015-02-05-19-15-47-49

Recupera las semillas estelares

Grow Home no cuenta con un argumento muy complejo por que en realidad es una historia de un único personaje. B.U.D. es un robot que tiene la misión de llevar hasta la nave M.O.M. unas semillas que aparecen en el corazón de la planta madre que encontramos en el escenario nada más aterrizar.

Análisis de Grow Home para PC.

El problema es que esa planta se encuentra a nivel del mar, en una isla a la que iremos a parar tras una caída realmente vertiginosa, y para poder coger esas semillas es necesario conseguir que crezca hasta la altura en la que se encuentra nuestra nave nodriza… y esa será nuestra tarea principal en Grow Home.

Haz que la planta crezca rápidamente

Nada más llegar al escenario veremos que hay una enorme planta que parece una de estas carnívoras que se abre a la que nos acercamos. Pero pronto veremos que no es así ya que el objetivo pasa por llegar al primer nivel de altura que la planta necesita completar para ir subiendo hacia la nave.

A ambos lados de la planta veréis una ramas con una flores rojas. Pues bien, esas serán nuestro objetivo ya que hay que escalar hasta la flor, subirnos a ella y con el botón ‘X’ hacer que crezca. Pero ojo, con hacer esto no lograremos nada por que lo que tenemos que buscar son unos islotes flotantes cargados de energía (son de color amarillo).

Análisis de Grow Home para PC.

Por ejemplo, para que la planta alcance el primer nivel de altura hay que conectar cuatro de estas ramas en otros tantos depósitos de energía. De esta manera la planta principal irá creciendo. El siguiente nivel serán seis y por último necesitaremos ocho hasta alcanzar los 2.000 metros que necesitamos para llegar hasta la nave.

Dicho así parece muy sencillo, pero que sepáis que la gravedad tira de nosotros hacia abajo y al menor fallo escalando, ¡zas!, caeremos al vacío y podríamos perder toda la vida. De ahí que Grow Home sea un juego eminentemente vertical, donde es una obligación mantenernos bien agarrados a las plantas, sus ramas, flores, hojas, rocas o lo que haya en el escenario.

Análisis de Grow Home para PC.

B.U.D. y sus dos manos prensiles

Nuestro robot tiene una manera de moverse muy especial ya que nosotros controlaremos por dónde se mueve: avanzar, retroceder, saltar, correr, etc. Con el pad todo es más fácil pero luego hay un detalle crucial, que son las dos manos prensiles que tiene y que le permiten agarrarse a lo que sea.

Análisis de Grow Home para PC.

Estas se manejarán con los gatillos: los L para la mano izquierda y los R para la derecha, y cuando tengamos que escalar, vamos a necesitar aprender lo de pulsar L1 para agarrarnos con la izquierda, subir la mano derecha y pulsar R1 para agarrarnos. Cuando esa mano esté bien sujeta, soltamos L1, movemos el pad para moverla y volvemos a pulsar. Así sucesivamente.

De esta manera el que nos caigamos o no dependerá de que nos sepamos agarrar en las circunstancias más complicadas para evitar precipitarnos por que, que sepáis, si estamos a 1.500 metros de altura y nos resbalamos, podríamos caer hasta los 80 metros y tener que volver a escalar de nuevo. Hay atajos para evitar darnos la caminata como transportadores entre distintas alturas u hojas que impulsan nuestros saltos. Pero si no encontramos nada de eso, tocará escalar y escalar hasta llegar arriba del todo.

Análisis de Grow Home para PC.

B.U.D. también puede llevar una mochila donde guarda pétalos de flor que le permiten caer más lentamente, para evitar perder muchos metros de altura si se resbala o algo. Por lo que os recomendamos que siempre llevéis ese cajón a la espalda completamente lleno.

Análisis de Grow Home para PC.

¿Y hay enemigos?

En Grow Home no hay enemigos de ningún tipo. Bueno, bien pensado hay uno, y muy poderoso: la gravedad, que tira de nosotros hacia abajo en cada movimiento que realicemos dentro del juego. Por lo que ése será nuestro principal factor de preocupación y todo lo que hagamos cuando la planta empiece a crecer irá destinado a evitar caernos.

Análisis de Grow Home para PC.

Ojo que cuando alcanzamos el primer nivel de altura tendremos un pequeño descanso con una isla flotante más grande que nos permitirá confiarnos un poco pero es un espejismo. En el momento en el que volvamos a conectar nuevas flores rojas a depósitos de energía, estaremos expuestos a caernos y volverá a empezar el proceso que da vida al juego que hay en Grow Home.

Rejugable como los viejos ‘arcades’

En Grow Home no hay más complicación que intentar llegar arriba del todo con la planta, coger una de esas semillas y meterla en el escáner de la nave para completar la misión. Luego el juego nos permite hacer otras cosas sobre la isla y el laberinto de ramas que hemos creado (como recoger un número de semillas concreto, etc.), pero lo realmente divertido del juego está en levantar esa planta, en volverlo a intentar una y otra vez, como si se tratara de un viejo ‘arcade’ que no tiene fin ya que lo que nos impulsa a seguir avanzando es el ‘score’, o el tiempo invertido, etc.

Análisis de Grow Home para PC.

No busquéis un argumento enrevesado, una historia compleja, armas, enemigos o escenarios diferentes. Lo que tiene Grow Home es que es muy sencillo en todo y siempre raya el notable si no el sobresaliente ya que la idea que mueve el juego es una enternecedora genialidad.

B.U.D. y los polígonos sin texturas

Otra de las maravillosas sensaciones que traslada Grow Home al jugador es ese homenaje a los juegos de mediados de los 90 cuando las recreativas de SEGA, Namco, etc., llegaban a los salones recreativos con sus polígonos planos, sin texturas, solo rellenos de colores y ofreciendo diferentes tonos para dar la sensación de sombreados y luces.

Análisis de Grow Home para PC.

Todo está diseñado de la misma manera y ofrece una simpleza que enamora, que de verdad supone una liberación que nos desintoxica de tanta perfección que parece existir en la ‘next-gen’, donde se buscan cada vez más formas perfectas y reales. En Grow Home retornamos a los orígenes de los ‘engines’ 3D, al comienzo de la revolución poligonal, esa de los procesadores RISC de los Virtua Fighter, Virtua Racing, etc.

Análisis de Grow Home para PC.

Hay que agradecerle a Reflections que un experimento les haya dado para tanto. Que el movimiento caótico de B.U.D. sea tan entrañable, que su diversión sea tan sencilla y que aunque no vaya a durarnos mucho (subir la planta arriba del todo nos puede llevar 5 ó 6 horas distrayéndonos mucho, cogiendo todos los minerales, etc.), merece la pena probarlo, por que no hay una experiencia similar ahora mismo en todo el panorama de los videojuegos. Y es que por 7,99 euros, merece la pena probarlo y lo tenéis en Steam disponible. Solo para PC.

Sorprendente.

Compártelo. ¡Gracias!

Comentarios

Sin comentarios