Es un ciclón y nada puede pararla. La saga Inazuma Eleven se ha convertido en un auténtico fenómeno de masas entre todos los jugadores, especialmente en el público infantil. Gracias a su particular sistema de juego y a la reimaginación del concepto de “fútbol”, la franquicia se ha expandido a series de televisión, cómics, cromos y un largo etcétera. Sin embargo, no olvida su auténtico éxito y punto de partida: los videojuegos.

La llegada al mercado de Inazuma Eleven Go Luz / Sombra no es más que la constatación de que a la serie todavía le queda mucha vida por delante, más allá de que la sobreexplotación a la que está siendo sometida –con mínimo un título por año, sin contar el merchandising- puede menguarle tarde o temprano. Pero dejemos eso para el futuro, es mejor disfrutar antes de esta entrega para Nintendo 3DS que merece la pena sin discusión alguna.

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Un sello de calidad

Mencionar Level 5 es hacer alusión a uno de los estudios más portentosos de todo Japón. Seguro que cuando publicaron Dark Cloud en el año 2000 para PlayStation 2, no se esperaban gozar de la repercusión que tienen ahora. Y merecida, claro está: Level 5 es un sello de calidad, el extinto “seal of quality” de Nintendo materializado en un videojuego. Cada pantalla tiene mimo, un trato especial. Irradia esa magia que despiertan muchas creaciones del mundo del anime, como las de Studio Ghibli –con quien hicieron Ni No Kuni, mira por dónde.

El potencial de Nintendo 3DS se aprovecha para ofrecer un título más delimitado en el área gráfica. Los personajes están mejor definidos y estilizados, lo que aporta una mayor verosimilitud con las cinemáticas realizadas con estética anime (una auténtica maravilla). A pesar de que este título fue lanzado a finales de 2011 en Japón, el apartado gráfico no se resiente en absoluto, y buena prueba de ello también se ve en los escenarios.

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Con una apariencia muy similar a la vista en Pokémon X e Y, el jugador puede mover al protagonista por cualquier parte del mapa e interactuar con los diferentes elementos presentes en él. Todos están diseñados en 3D y con un nivel de detalle bastante notable, sin caídas en la tasa de frames o ralentizaciones molestas que impidan el caminar por la ciudad.

Este apartado gráfico se complementa con una magistral y soberbia parcela sonora. No sólo consiste en crear melodías pegadizas y que se adapten a una forma de juego, es el querer que la producción goce de una calidad superior a la media. Y Nintendo sabe cómo hacerlo: todo el juego está completamente doblado al castellano con una calidad asombrosa, pensado especialmente para los más pequeños de la casa.

Nuevos héroes

Se ha hablado de gráficos y sonidos, ahora bien, ¿qué o quién es Inazuma Eleven Go? Mark Evans -o algún familiar suyo- siempre ha sido el protagonista de los juegos lanzados hasta la fecha. Pero para esta entrega se han cambiado las tornas y se ha elegido a un nuevo personaje, a alguien desconocido a quien convertir en héroe. Bajo el nombre de Arion Sherwind se halla un chaval de corte similar a Mark Evans y con una misma pasión: jugar al fútbol.

Sí, el guión no sale del arquetipo de Capitán Tsubasa o anteriores juegos de Inazuma Eleven, pero es que tampoco lo necesita. Sherwind quiere ser el mejor futbolista de todos con el Equipo Raimon, que está a punto de disolverse por culpa de una organización llamada Sector Quinto y a la que tiene que detener. Así que tomando este momento como punto de partida se inicia una concepción maniqueísta donde los buenos son muy buenos y los malos son muy malos. No pidáis un The Last of Us: está pensado para el público infantil y como ya se ha dicho, tampoco necesita más (atrae con lo que pone en liza).

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El fútbol táctico vuelve en su máxima expresión. Ya sabéis: controlamos a los futbolistas con el panel táctil –servidor sigue pensando que sería mucho más cómodo con el stick o cruceta- y realizamos diferentes acciones que consumen puntos. Regatear, rebasar, bloquear, ataques especiales… Todo se engloba dentro de un marco RPG “suave”, pensado para los neófitos en la materia y sin grandes complicaciones. ¿Lo mejor de todo? Que tampoco necesita más.

Esta estrategia sobre el verde se completa con los Espíritus Guerreros. Si en Oliver y Benji teníamos “el tiro de” o “la catapulta infernal”, aquí entran de nuevo –aunque en su máxima expresión- una serie de “entes” que nos darán habilidades especiales. Gracias a ellas podremos ejecutar las técnicas secretas de cada jugador, con la posibilidad de elegir entre más de 200 disponibles.

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Esto en cuanto a los partidos, pero la gracia de este Inazuma Eleven es que os llevaréis más tiempo explorando la ciudad que disputando encuentros. La ciudad es enorme, como ya se ha dicho en párrafos anteriores, lo que aporta un toque más de exploración y personalización de los futbolistas, ya que conformar un equipo de ensueño lleva muchas horas.

¡Ah! Y antes de que se nos olvide: las diferencias entre las versiones Luz y Sombra no son palpables, aunque sí más grandilocuentes que las que se pueden encontrar en la serie Pokémon, por ejemplo. ¿A qué nos referimos? Pues a que habrá personajes secundarios exclusivos en cada edición, futbolistas que a su vez tienen su intrahistoria. No ahondan en la temática principal y son prescindibles, pero sirven para conocer un poco más a cada personaje.

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Inazuma Eleven Go Luz / Sombra es nuevo salto evolutivo en la franquicia de Nintendo. Mantiene el estándar y los valores que lo llevaron al éxito, y los potencia para hacerlos más interesantes y atractivos. Si sois muy fans de la saga quizás tiréis a por las dos versiones, aunque el 90 por ciento del contenido, aproximadamente, es idéntico entre ambas. Lógicamente, el juego está pensado para el público más infantil -y eso se vislumbra desde la simple escena de introducción del mismo-, pero no causa rechazo entre el público más adulto. Nintendo consigue otro vendeconsolas en España de cara a las Navidades. Y se lo ha ganado a pulso.

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