Rage consigue superar las enormes expectativas generadas con un título frenético y repleto de acción. Una propuesta que lleva el sello inconfundible de idSoftware, pero que se anima a adentrarse en territorios inexplorados por los creadores de Quake y Doom.

Mucho esperábamos de este título. No en vano, se trata de los reyes del shooter, padres de sagas míticas que han forjado toda una generación de gamers y redefinido la industria por completo. En este sentido, el esfuerzo de id Software por combinar su destreza y experiencia con nuevas tendencias de la escena resulta reconfortante y, con matices, consigue enganchar al jugador más hardcore.

106 años después de la caída de un meteorito despertamos en un lugar inhóspito, sacudido por enfrentamientos y reinado por una sociedad con mano de hierro. Sí, se trata de un tema algo manido pero también efectivo. El equipo de id ha sabido recoger una estética postacpocalíptica y llevarla lo más lejos posible. Un juego cuyo diseño artístico nos ha dejado con la boca abierta. Si además sumamos un despliegue técnico apabullante, la propuesta gana puntos por momentos.

Y es que id Software ha sabido medir sus fuerzas y gestionar sus recursos. El juego coquetea con ciertos elementos roleros y articula su propuesta con algunos ingredientes propios del género ‘sandbox’. De este modo, engancharemos misiones principales y secundarias mientras recorremos este desolador paisaje con nuestros coches. Así pues, a la par que afrontamos misiones dirigidas y sin tregua, abrimos la experiencia con mejoras, objetos y una serie de elementos que aportan gran variedad al tradicional estilo de juego escogido.

Este no es otro que acción directa sin concesiones. Acribillaremos todo tipo de criaturas dotadas de una IA de lo más efectiva. Desde enemigos de poca monta, hasta final bosses que pondrán a prueba nuestra destreza en una jugabilidad a prueba de balas. La propuesta es clara y directa. El número de armas es muy correcto y este se potencia con diferentes tipos de munición. Podremos portarlo todo y configurar las armas que deseamos tener más asequibles. En otras palabras, un estilo clásico moldeado por ciertos elementos que despuntan en títulos del panorama actual.

Así pues, el enemigo saldrá de todos los rincones y acabaremos con él con armas de corto y largo alcance o con nuestro wingstick, un boomerang de lo más recurrido. Cuando estos muerdan el polvo podremos saquearlos en busca de recompensas. La curva de dificultad funciona de maravilla y el juego consigue fluir con especial dinamismo. Dicho lo cual, de haber contado con un guión algo más elaborado, podríamos estar ante uno de los títulos más importantes del momento.

Quizá sea uno de los elementos a pulir en la próxima entrega. No obstante, el juego se disfruta desde el primer minuto y será en su jugabilidad donde quedemos maravillados por el talento de id Software. Como decíamos, una propuesta sencilla y tradicional, pero con coqueteos e incorporaciones de todos los géneros. En lo que respecta a la vertiente shooter que, en definitiva, es lo que prima en este título, destaca el sistema de regeneración, un desfibrilador que activaremos coordinando los sticks y que, al menos, pide cierto esfuerzo a la hora de reincorporarse a la partida.

Para sorpresa de todos, el multijugador se basa en el Road Rage, centrado en los vehículos y con muchas horas de juego por delante. Pero si lo tuyo es aniquilar enemigos podrás hacerlo junto a un colega más en el modo cooperativo, bien a pantalla partida (algo que nos encanta) o vía online. Si a ello añadimos la campaña, que nos llevará cerca de 17 horas de media superar, el resultado es un juego generoso en diversión y capaz de dar mucho de sí.

A nivel técnico es donde el título despliega toda su fuerza. Desde las expresiones hasta la puesta en escena, el juego muestra una calidad envidiable. La iluminación o el acabado de personajes y escenarios demuestran que el nuevo motor, id TECH 5, es una auténtica bestia. A nivel sonoro se muestra igualmente devastador, mas echamos de menos una mayor profundidad en la historia o cierto ritmo que, en ocasiones, podría aportar más vida a la aventura.

Con todo, Rage es uno de los mejores juegos de 2011, perfecto para comprender porque los miembros de id Software son los reyes del género FPS. Un título que conquista al gamer con el juego, en el sentido más específico de la palabra, y eso, con todos nuestros respetos, no es algo que se consiga a menudo. Si quieres disfrutar de una experiencia pura y repleta de acción, este es tu título.

Imágenes del juego

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