Tras marcar un hito; un verdadero ‘antes y después’ con verdaderas joyas como Shogun y Medieval, Creative Assembly retoma el eterno lazo de la estrategia y las recreaciones históricas. Más de una década después, Shogun 2, Total War, vuelve a marcar la pauta y camino a seguir dentro del género y se enmarca dentro de los títulos imprescindibles del año  2011.

El camino recorrido por Creative Assembly, algo irregular en lo referente a aciertos en lo esperado por el público, siempre se ha caracterizado por ofrecer recreaciones fieles a la historia y recoger aquello que los jugadores han notado más flojo en anteriores versiones. Siendo así que, a lo largo de su recorrido, han sabido mejorar y pulir obras hasta el punto de ofrecernos hoy un juego sin igual dentro de la estrategia. La experiencia desde la primera entrega de Total War, consolida hoy una saga y una compañía capaces de regenerarse al tiempo que ofrecen un estilo reticente y terco a rechazar el juego más clásico. Lejos de ello, apuestan por perfeccionarlo hasta convertirlo hoy en un título sin igual.

El juego nos ubica en el Japón medieval. Nos encontramos ante un país dividido y enfrentado entre diversos clanes. Nuestro objetivo no será otro que conquistar, domesticar y unificar Japón bajo nuestro mandato, convirtiéndonos así en el Shogun: gobernador y legislador militar de todo Japón. Para ello, dispondremos de las habituales artimañas para convencer al resto de rivales, mediante la fuerza o la diplomacia, de quien es el verdadero Líder. Los pasos dados desde el primer Shogun hasta hoy permitirán que disfrutes de una excepcional experiencia dentro de los juegos de estrategia, ya que las mejoras y novedades, si bien pocas en cuanto a estilo de juego, son sencillamente, sensacionales.
Así pues, encarnaremos un Daimyo, el jefe del clan, para llevar a cabo esta épica hazaña entre los 9 clanes con que contamos a nuestra disposición: Shimazu, Hojo, Date, Oda, Chosokabe, Mori, Uesegi, Tokugawa y Takeda. La mecánica no varía y continua la línea de usar un tipo de visionado para la estrategia  y otro para las batallas en 3D, a tiempo real. En este sentido, la marca de la casa sigue visible y funciona.

La elección del clan no es baladí, puesto que de ella depende el reto que queramos afrontar y la experiencia variará sustancialmente de unos a otros. De este modo, como viene siendo habitual en el género, cada clan cuenta con su propia idiosincrasia, y dispondrá de sus propias características. Tanto distará uno de otro que además de los 5 niveles de dificultad con que contamos, ésta varía en base al clan escogido. Un terreno más inhóspito, o diferencias militares, nos ofrecerán una experiencia u otra, otorgando a Shogun 2 una rejugabilidad muy elevada.

Los objetivos variarán de 25 territorios a conquistar, 40 ó 60 y seguirá siendo fundamental estar pendientes de temas como la economía, diplomacia, progresión militar, asó como de ver constantemente la progresión de nuestro clan y nuestro líder. De este modo, el esquema sigue el estilo 2D, referente al factor más estratégico, y las batallas directas en 3D, de carácter más directo permitiendo ahora más posibilidades como, entre otras cosas, la aparición y mejora de las batallas navales. Una incorporación que se añade a esta secuela de Shogun, presente ya en anteriores entregas de la saga, que se complementa con espectaculares asedios a castillos y con recreaciones jamás vistas hasta la fecha.

Uno de los pilares de la compañía, presente en toda la saga, es la inclusión de un modo campaña realmente fiel a la época y cuya narración nos sumergirá en el Japón de los clanes con un poder de atracción realmente conseguido. Todo ello, con un sistema de mapas muy completo y, si bien puede asustar a quienes hayan dado con la saga por primera vez, gracias a su excelente tutorial, muy recomendable, podremos hacernos con su manejo con relativa facilidad, léase, unas cuantas horas de juego. Administrar las ciudades y sus agentes, las infiltraciones, así como impuestos, o progresiones en el aspecto militar, o lazos comerciales y diplomáticos, serán cuestiones que no deberán asustar a los más noveles ya que están igualmente graduadas. Siendo así, que recomendamos un entrenamiento offline previo a las partidas multijugador.

La progresión entre épocas se ajusta y limita algo más que en versiones anteriores, detalle obvio teniendo en cuenta el momento histórico al que hace referencia. Pero no nos confundamos, la calidad de este título es insuperable por ninguno de sus predecesores y, para muchos, supone un auténtico salto cualitativo en el género. A nuestro entender, el tiempo dará o no la razón a fans o detractores pero, si hay algo claro, ese es el gran salto de calidad como juego. En eso querido lector, no hay ningún tipo de duda.

Además, el hecho de mantenerse fieles a las recreaciones históricas y apostar por un género que muchos catalogaban como ‘fuera de moda’, nos parece un acierto y toda una declaración de principios. Las batallas son brutales, tanto en lo estético como en las posibilidades dadas las progresiones del general, y las diferentes maniobras con que contaremos, así como de ciertas unidades especiales realmente brillantes. Además, dispondremos de excelentes árboles de progresión en la configuración estratégica que hacen que, definitivamente, estemos ante un juego cuyo planteamiento es, sencillamente, sobresaliente.

El juego se completa con un editor realmente correcto, con la posibilidad de editar el tipo de batallas, tiempo, clima y vivir experiencias épicas frente a otros 3 enemigos. Además, la modalidad online ofrecerá una grata experiencia y te permitirá rendirte en batallas de muy distinto tipo, tanto en número de jugadores, como por tipo de enfrentamientos. Crearemos un avatar, progresaremos y adquiriremos mayor nivel a medida que nos hagamos con territorios, diferenciados por especialidad bélica, entre otras cosas. Las posibilidades son muy amplias y se asemeja a grandes títulos especializados en este tipo de modalidad. Por otro lado, la Campaña Multijugador es para quitarse el sombrero. Competitiva o cooperativa e igualmente diseñada en función de los objetivos, ya sea toma de territorio inicial; o por aguante de provincias propias.

Por otro lado, el acabado técnico no tiene reproches. Es un juego muy vistoso, muy detallado y todo ello sin dejar en un segundo plano a la historia. Ésta, fiel a la época, cuenta con multitud de detalles visuales acordes con el momento histórico y excepcionalmente recreados. La banda sonora permite transportarnos a la magia oriental y la violencia de la época. Por otro lado, la jugabilidad continúa siendo sobresaliente y tan sólo se han incluido mejoras. ¿Pocas aportaciones? Tal vez, pero el sistema es efectivo, y teniendo en cuenta la asiduidad de lanzamientos en la saga, no ha de contemplarse sino como una evolución magistral respecto a su primer título. Siendo justos, y echando la mirada hacia atrás, el resultado sólo puede calificarse como sobresaliente.

Imágenes del juego

Video del prometedor Shogun II: Total War, uno de los títulos de estrategia más ambiciosos desarrollado por Creative Assembly.

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