Mucha fue la expectación levantada ante la decisión de Namco-Bandai de rescatar esta sangrienta saga. Un título, Splatterhouse,  cuyo principal reclamo radicó siempre en su atractiva estética de serie B, comics y gore; entremezclada con acierto e ingenio junto a bandas sonoras que hicieron de este título un clásico de las recreativas y las extintas 16 bits. Hoy, con aciertos y errores a partes por igual, nos llega el nuevo Splatterhouse, un simpático remake que causará decepciones y encantos a su paso y llamará la atención de quienes desconocían esta fabulosa saga.

La historia, a modo de remake, nos presenta a nuestro particular héroe que, tras ver como el Dr. West secuestra a su amada Jennifer, cae moribundo… hasta que se pone la máscara. Su oscuro poder nos transformará en una cruel bestia que, guiada por los más bajos instintos de la máscara, clamará venganza.

Y es que Splatterhouse, como suele suceder con este tipo de productos, acaba convirtiéndose en un cómico homenaje a la saga. Con la sangre como cebo, nos regalará momentos tan exagerados que nos costará no sonreír y disfrutar de su puesta en escena. Pero no es suficiente.

El juego no termina de enganchar y se muestra a lo largo de todo su recorrido irregular y técnicamente mejorable. La dinámica de juego es un beat’em-up al estilo Madworld de Wii con algún que otro puzzle incorporado, e intentos de secuencias integradas en la acción del tipo God of War. Cuenta a su vez con numerosos guiños a la saga, incluido un momento 2D que contribuirá a aportar algo de variedad en su, tal vez, desarrollo excesivamente lineal.

Bien, es cierto que existen numerosos combos y habilidades que desbloquear en ataques de tipo corto, fuerte o sprints, por poner algunos ejemplos, pero el esquema de juego se repite hasta la saciedad. Tal vez, el poco esfuerzo vertido en la recreación de escenarios contribuya a esta sensación. En cualquier caso, son otros los puntos fuertes de este juego. Su estética captará pronto tu atención, así como la violencia, integrada de una forma muy humorística y ácida.

El juego se complementa con la posibilidad de desbloquear los juegos clásicos, todo un detalle, y con una modalidad de Resistencia, en la que deberemos aguantar los envites de nuestros enemigos el mayor tiempo posible. La ausencia de una modalidad online multijugador termina por restar aún más puntos a un juego que prometía mucho y finalmente se queda en un título más de acción, divertido pero no único.

Gráficamente, su estética está muy elaborada, no así los escenarios y la falta de cuidado a la hora de pulir detalles que chirrían un poco, sobre todo a las alturas en que nos encontramos. El sonido está muy conseguido y su banda sonora está acoplada al juego. Y es que, eso sí, el juego ha quedado muy compacto a nivel artístico, pero cojea. Aún así, Splatterhouse es un título que sabe enganchar y te hará disfrutar con sus continuos guiños al clásico y su sangriento desarrollo.  Un juego que pese a sus numerosos defectos nos regalará grandes momentos de acción.

Imágenes del juego

Disfruta del vídeo de Splatterhouse,  un juego cuyo principal reclamo radicó siempre en su atractiva estética de serie B, comics y gore; entremezclada con acierto e ingenio junto a bandas sonoras que hicieron de este título un clásico de las recreativas y las extintas 16 bits.

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