Tras mucho tiempo en la cumbre, Angry Birds cede el testigo a un simpático juego que, heredero del mismo espíritu, nos propondrá un nuevo desafío combinando las claves que hicieran tan popular la creación de Peter Vesterbacka. Con un estilo de juego sencillo pero muy adictivo, junto con una ambientación simpática y efectiva, Tyni Wings se posiciona en lo más alto y no tiene intención de descender el vuelo. ¿Conseguira este nuevo pájaro el mismo éxito?

La historia se repite y nuevamente un título independiente vuelve a estar en boca de todos. Su merecido éxito reside en combinar perfectamente aquellos ingredientes que popularizaran el juego de Angry Birds. Su historia, tan sencilla como motivadora, supone un grito entusiasta de esperanza que nos invita a unirnos a una gran hazaña. Su protagonista, poseedor de unas alas pequeñas, no quiere ver frustrados sus sueños de volar y no cesará en su empeño de acariciar las nubes y llegar lo más lejos posible.

De hecho, ahí tenemos una de las claves. El estilo ‘cada vez más difícil’ marcará el ritmo del juego en una propuesta tan simple como atractiva. El pájaro, haciendo uso de las montañas como rampas propulsoras, conseguirá volar tan lejos como pueda. Si no hacemos nada, batirá sus alas para coger carrerilla, y al tocar la pantalla realizará picados, todo ello en un sistema fácil de entender pero cuyas posibilidades te tendrán enganchado con el fin superar tus propias marcas o, claro está, las de la comunidad internauta. Pero cuidado, una vez caiga la noche, el simpático pajarillo tendrá que echarse una siestecilla reponedora, momento el cual finalizará tu partida.

Las diferentes islas que iremos atravesando a su paso contribuyen en buena parte a mantener el interés en el juego. Como decíamos, la ambientación es colorida y muy agradable. Sin grandes alardes consiguen envolvernos y recrear a la perfección un paisaje lleno de diversión, aderezado por una música pegadiza y deliciosa.

El juego puede recordar en su espíritu a Angry Birds, pero difiere mucho en su dinámica de juego: No cabe duda de que el estilo es el mismo y se rige bajo las mismas leyes de juegos destinados a superar records y picarte hasta límites insospechados. Recordará tal vez a aquél juego en que teníamos que batear a un pingüino y en función de como resbalará iba más o menos lejos. Es ese tipo de dinámicas sencillas las que hacen muy a menudo grandes los pequeños juegos. En esta ocasión convierten a su creador, Andreas Illiger, en el nuevo aspirante a rey Midas de las aplicaciones para Apple.

Si buscas un divertido pasatiempos, y quieres desconectar un poco de tanta acción y disparo, Tiny Wings es tu juego. Un título cuyo reducido precio te otorgará tantas o más horas como puedan hacerlo las grandes superproducciones actuales.

Imágenes del juego

Compártelo. ¡Gracias!

Comentarios

Sin comentarios