Hay pocos nombres que hayan servido con tanta abnegación y esmero al mundo de los videojuegos como Wolfenstein, el padre de todos los juegos 3D en su modalidad ‘shooter’ que, periódicamente, suele hacernos una visitilla para recordarnos que sigue ahí y que todavía no es hora de marcharse para siempre. Aunque con cada nuevo juego sea distinto, como en el caso de Wolfenstein The New Order.

id Software y Machinegames (sus auténticos programadores) siempre se han movido por un terreno perfectamente asentado. Siempre han sabido cómo volver al mercado y qué darle al jugador que cuando ve aquello de Wolfenstein en la carártula, se rinde a su sentido de la nostalgia. Ese que de vez en cuando nos obliga a mirar atrás para convencernos de lo bien que nos lo pasábamos. Como si las texturas, los entornos 3D y el potencial de las nuevas plataformas fueran un simple reclamo publicitario.

wolfenstein_new_order_gamerzona_43

En estas que el año pasado nos enteramos de que un un nuevo Wolfenstein estaba en desarrollo pero que, en esta ocasión, iba a cambiar sensiblemente su historia aunque, eso sí, zapatero a tus zapatos y cualquier título de la serie tiene como máxima inamovible que los nazis son los malos. Pero claro, el estudio tenía un problema y es que si esos alemanes-hitlerizados solo existieron de verdad hasta mayo de 1945 y como ya habíamos ido y venido por la Segunda Guerra Mundial unas cuantas veces… ¿qué hacer? Pues había una solución.

Acabó la guerra… pero como no esperaba nadie

Como si se tratara de una película de multiversos y física cuántica, en id Software y machinegames han querido que lo ocurrido en la Segunda Guerra Mundial cambiara bastante. Tanto que los Nazis no perdieron y extendieron sus tentáculos por todo el mundo. Así, los EE.UU. son un simple recuerdo del pasado del mismo modo que todos los demás países que (hoy) conocemos. Simplemente hay una gran ‘Alemania Nazificada’ que impone con puño de hierro su dictadura, encarcelando en campos de concentración a todos los que luchan contra ella.

wolfenstein_new_order_gamerzona_35

El caso es que en el juego desemeñamos el papel de William “B.J.” Blazkowicz, un soldado americano destinado a las fuerzas aéreas que en uno de sus ataques y posteriores incursiones en territorio enemigo, es apresado por el malvado al que iban a dar caza. Que no era otro que Wilhelm Strasse, alias Calavera. Un tipo que tiene para sí un temible lugar en el que experimenta con humanos para crear criaturas de todas las clases (¿os suena?).

Tras más de una década preso o, mejor dicho, recluido en un hospital para enfermos mentales, Blazkowicz despierta y empieza a entender que algo raro está pasando. Que hay mucho Nazi con atuendos muy sofisticados y que van matando a la gente sin el menor reparo. ¿Qué toca ahora? ¡Efectivamente! Devolver la libertad al mundo…

wolfenstein_new_order_gamerzona_19

La prueba del algodón no engaña

Wolfenstein The New Order es un juego que desde el primer instante que empieza no engaña a nadie: es un ‘shooter’ en el significado más clásico de la palabra, sin dejarse por el camino ninguno de los elementos que la propia id Software y, por supuesto Wolfenstein, ayudaron a forjar hace más de 20 años.

Su progresión en lo que tiene que ver con la partida está más cerca de lo narrativo que de lo mucho que han querido innovar sus programadores, es decir, que aunque nuestro principal cometido sea pegar tiros a todo lo que se mueva con una esvástica en el brazo, la historia tiene su buena porción de interés, cosa que, ciertamente, no habíamos visto mucho en un desarrollo así.

wolfenstein_new_order_gamerzona_51

De esta forma, para atraernos y mantenernos con la típica tensión argumental, Wolfenstein The New Order va alternando las fases más clásicas de eliminar enemigos y llegar a un lugar del mapa con secuencias CG donde la historia se desarrolla, donde vemos a los personajes, lo que ocurre y lo que andan padeciendo. Pensaréis que tampoco es que su historia dé para compararse con Guerra y Paz, por ejemplo. Cierto, pero hay un ‘runrún’ que nos dice que hay algo más oculto al margen de lo que vemos y ese gusanillo es el que tira de nosotros para seguir avanzando.

Cuando decimos que Wolfenstein no engaña nadie así es. Es un ‘shooter’ puro donde lo único importante es acabar con los enemigos, recoger munición, escudo y vida y seguir eliminando enemigos. Esto significa que los objetivos son muy sencillos, los mapas no son especialmente laberínticos y aunque se han cuidado de que a la mayoría de sitios podamos llegar de varias maneras, al final todas desembocan en un mismo punto.

wolfenstein_new_order_gamerzona_05

Aún así se agradece ese intento de ‘despasillear’ a Wolfenstein The New Order, aunque luego dé igual por que ya os digo que su esencia misma le impide desarrollar el juego de otra forma. Bueno, y también que por nuestra parte tampoco esperábamos más, ya que muchas veces la fórmula más simple y sencilla es la que mejores resultado da.

¡Bien!, no nos llevan de la mano

El protagonista del juego os podéis imaginar cómo es: blanco, ojos azules, mentón ancho y todo eso, encima, en un mundo donde ‘lo ario’ reina sobre las demás razas. No va a tenerlo fácil pero sin duda le ayudará a pasar desapercibido mientras no abra mucho la boca.

En su camino por el juego, ya os digo que nuestra única obsesión será el tener toda la munición posible e ir regenerando el escudo y la comida con todo lo que veamos por el escenario y que, dependiendo de la dificultad. así de poblado estará de ítems cada vez que acabemos con un enemigo (loot).

wolfenstein_new_order_gamerzona_23

¿Hemos dicho escudo? Sí, al margen de la vida, tendremos un escudo que será el primero en recibir los disparos para luego, cuando se acabe, empezar a bajarnos la vida que tengamos acumulada. Esto, como seguramente sabréis los más asiduos a esta serie, es un denominador común desde el primer juego, y es algo que id Software siempre se ha cuidado de meter.

Antes hablábamos de que los mapas intentan una especie de ‘despasilleo’ para que no sea todo el rato correr en línea recta sin dudar. Hay mapas trazados para desconcertarnos un poquito (no mucho) pero más importante aún es que no existe un indicador en ningún sitio que nos diga ‘ve por ahí’. Las marcas que nos señalan el camino gracias a una brújula, o a un señalador de objetivos no están, han desaparecido y por fin podremos buscar a dónde debemos ir sin que nos lleven de la mano. Eso sí, cuando estemos en el lugar corecto veremos una señal, pero solo en ese instante.

wolfenstein_new_order_gamerzona_13

Tampoco es que estemos hablando de un mapa como el de Los Santos pero aunque sea a pequeña escala, volveremos a disfrutar de lo que significa ‘a ver por dónde voy’. Y lo cierto es que aunque parezca una tontería, sirve para que nos sintamos un poquito mejor con nosotros mismos por no habernos terminado un juego teledirigidos, con el piloto automático puesto.

Y Blazkowicz cogió su fusil, la ametralladora, las pistolas…

Nuestro héroe, además, tendrá acceso a un buen arsenal de armas y artilugios. Entre las primeras están las típicas pistolas, ametralladoras, fusiles, escopetas, rifles de francotirador, etc., que se pueden equipar de una en una o de dos en dos en una configuración de combate ‘two handed’ realmente divertida. Y es que cuando llevamos dos armas a la vez, la manera de disparar con ellas es con botones (o teclas) distintos. En PC, por ejemplo, se hace con los botones 1 y 2 del ratón y con el pad de PS4 con los gatillos.

wolfenstein_new_order_gamerzona_42

Como accesorio, Blazkowicz lleva una especie de pistola-soldadora capaz de cortar vallas para hacer huecos por los que colarnos, o romper cadenas fácilmente, y que se recarga en unos puestos especiales que veremos repartidos por el mapa del juego. Aunque su uso debería limitarse al de mera herramienta, a unas malas podemos usarlo para atacar a los enemigos y, aunque al principio no será más que una manera de quemarlos vivos, luego, según la vamos mejorando, podremos disparar a distancia y fulminar a los Nazis sin miramientos.

wolfenstein_new_order_gamerzona_36

Para el cuerpo a cuerpo podremos usar un cuchillo que, como bien podréis imaginar, sirve para que seamos más sigilosos y que los enemigos no nos vean fácilmente. Eso sí, habrá ciertos momentos, como cuando nos ataquen los perros, que no dispondremos de un arma mejor para acabar con ellos.

¿Árbol de habilidades? No, recompensas

Hay un lugar dentro del juego que podría llevar a engaño y hacernos pensar que este Wolfenstein The New Order es de los primeros ‘shooter’ en ponerle al protagonista un árbol de habilidades con las que evolucionar dentro de la partida. Y aunque en el fondo ese es el objetivo que persigue, sin duda la forma de llevarlo a cabo es realmente ¿original?

wolfenstein_new_order_gamerzona_17

Por ejemplo, si queremos ganar algo más de poder de ‘demolición’ usando las granadas, simplemente tendremos que ir cumpliendo requisitos que nos va poniendo dentro del juego, como eliminar a dos enemigos a la vez. Entonces, se desbloqueará y pasaremos al siguiente reto. Como podéis ver, los hay para muchas de las armas y son una buena manera de ir mejorando el arsenal para cuando las cosas se pongan chungas. Que se pondrán.

¿Y eso? Bueno, pues efectivamente, hay momentos donde las vamos a pasar canutas ya que los jefes finales son bastante duros de roer y no solo van a necesitar que les disparemos a sus puntos débiles, sino que lo hagamos con un arsenal de gran calibre. En nuestra mano está conseguirlo pero, sobre todo, mantenerlo y gestionarlo con munición suficiente como para no quedarnos sin nada en medio de la refriega.

wolfenstein_new_order_gamerzona_22

Todo un Wolfenstein hecho y derecho

El juego es un maravilloso reencuentro con muchos de esos lugares comunes que nos ha traído la saga en los últimos años y por momentos, recordaremos otroas escenarios de entregas pasadas como los búnkers en la playa o la ambientación medieval de algún otro castillo que nos transporta al mítico Return to Castle Wolfenstein (aunque sin multijugador).

wolfenstein_new_order_gamerzona_09

Eso sí, seguimos hablando de un ‘juego híbrido’, es decir, un desarrollo con un motor ideado para las PS3 y Xbox 360 que luego ha sido depurado, afinado y mejorado por la vía de las texturas y efectos, que no modelados, para que pinte increíblemente mejor en PS4, Xbox One y PC. ¿Una pena? Bueno, efectivamente siempre es mejor un juego diseñado para las ‘next´gen’ específicamente pero por lo divertido que es, al final nos acabamos por olvidar de este hecho.

Eso sí, aquí el espectáculo de luces y explosiones es infinitamente mayor y está trabajado con un gusto realmente soberbio. Podrá parecer recurrente, pero el trabajo en este aspecto es el que hace que el juego funcione, que de verdad nos piquemos por seguir avanzando y, extraño para un ‘shooter’, que no perdamos de vista lo que ocurre en la historia para ver cómo acaba. No os vamos a negar que hay veces donde los diálogos son inexplicablemente simples y hay algunas inconsistencia, pero el trazo gordo de lo que acontece queda muy claro y es lo que importa.

wolfenstein_new_order_gamerzona_24

Esa es sin duda la faceta más novedosa ya que en lo demás, su tipo de juego es idéntico al de hace 10 o más años por lo que apenas cambia nada de su fórmula original. ¿Bueno o malo? Pues dependerá de lo mucho o poco que os pida el cuerpo disfrutar de un desarrollo así, pero mientras que antes de ponernos a jugar la sensación general era de “buuuuf, otro ‘shooter'”, al final acabamos ‘requete-enganchados’ intentado saber qué estaba pasando en ese mundo nazificado.

Ya os digo que para que os guste dependerá de que tengáis un día ‘shooter’ o no. Si es así, adoraréis Wolfenstein The New Order y si no, simplemente lo veréis como un ejercicio, notable, de nostalgia de una de las sagas más importantes y que pueden presumir de ser pioneras en esto de pegar tiros con escenarios 3D.

Gran juego, maravillosamente bien realizado y tremendamente entretenido.

Compártelo. ¡Gracias!

Comentarios

1 comentario
  1. Dadu 21 May, 14 21:33

    Creo que la escopeta de canon doble pudo haber sido dibujada mejor. A persar de eso, es el arma que me mas me gusta del juego.

    0