Si algo bueno tienen las horas extra en la oficina es que pueden desembocar en situaciones inesperadas. Los pasillos solitarios, la noche cayendo, los cuerpos deseando descansar… y ya la tenemos liada. Un trabajito fino para los más cachondos.
Si algo bueno tienen las horas extra en la oficina es que pueden desembocar en situaciones inesperadas. Los pasillos solitarios, la noche cayendo, los cuerpos deseando descansar… y ya la tenemos liada. Un trabajito fino para los más cachondos.