PS4 Pro: el conejo 4K en la chistera de Sony que no necesitas comprarte

Escrito por Redacción
Juegos
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Cuando Sony anunció hace algunos meses el lanzamiento de PS4 Pro hubo periodistas que hablaron de «golpe en la mesa» de los japoneses, más o menos lo mismo que se escuchó hace algunos años cuando en un E3 de Los Ángeles presentó PS3 con un vídeo renderizado que intentó hacer pasar por una demo en tiempo real. Es decir, por enésima vez, los japoneses volvían a dar un golpe de marketing, de intentar colarnos un producto como novedoso cuando es, por resumirlo rápidamente, un auténtico fail que ahora mismo no aporta nada al panorama de las consolas.


PS4 Pro no es nativa 4K

Con el lanzamiento de PS4 Pro queda claro que Sony nos quiere vender una máquina que por mucha potencia que digan que tiene, en realidad cuando nos ponemos a jugar es prácticamente imperceptible apreciar cualquier diferencia a simple vista. Solo si tienes una buena televisión 4K (y eso si te deja, porque se han reportado problemas con algunas marcas y modelos) podrás maravillarte de jugar en una resolución impensable hasta hace poco tiempo. Pero incluso a esos tamaños, los japoneses nos tienen preparado un gato por liebre de los que hacen época. Bueno, en realidad es un pecado que ya cometieron hace algún tiempo con ciertos títulos remasterizados de PS3 para Ps4, como The Last of Us. Nos explicamos.

En el juego de Naughty Dog quedó claro que la nueva generación tenía dos modos de potencia gráfica: una a máxima resolución y peor calidad gráfica pero mejor framerate, y otra con menor tamaño pero con todos los efectos posibles activados para maravillarnos. Este es el truco que utilizaron los californianos para permitirnos disfrutar de un framerate de 60 fps y ahora con PS4 Pro vuelven a utilizar la misma artimaña.

Cuando en PS4 Pro una compañía prometa resoluciones 4K, no dudéis un instante que estarán bajando la calidad gráfica para llegar a ese tamaño porque una cosa ha quedado clara: el nuevo hardware de Sony no es una máquina nativa 4K porque sigue sin tener potencia para ello. Del mismo modo que PS4 en 2013 tampoco la tenía para un FullHD a 1.080p y 60 fps. Sabemos que es una mala noticia… pero es así.

Más resolución, peor calidad

PS4 Pro es, seguramente, la consola que debería haber llegado al mercado en noviembre de 2013 pero no lo hizo porque entonces, como ahora, Sony puso a la venta una máquina que mejoraba lo justo la calidad de la generación anterior. Es por eso que PS4 Pro sí permite el juego a 1.080p con calidad máxima y un buen framerate pero ya está. No se le puede pedir más porque cuando uno le exige más de lo que puede es cuando vienen los desencantos. La mejor prueba de este gatillazo de Sony es Tomb Raider 20 Aniversario, que presume de contar con tres modos de renderizado en PS4 Pro: uno que garantiza una tasa alta de frames, otro con gráficos mejorados y el último con calidad 4K.

Pues bien, tanto el primero como el tercero de los modos ofrecen gráficos que están al nivel del lanzamiento de una PS4 normal salvo por la mayor tasa de frames o esa resolución UHD que en realidad nace de un inflado artificial por software desde un 1.080p estándar. Solo la de gráficos mejorados ofrece mejores resultados de efectos y calidad de las texturas que los otros dos modos, pero incluso en esa tan cacareada opción, Tomb Raider apenas consigue ponerse a la altura de lo que se puede disfrutar en una Xbox One S. Tanto es así que en un vídeo de DigitalFoundry (que tenéis aquí debajo) han descubierto que esta versión «mejorada» de PS4 Pro trabaja con la calidad de texturas de la edición de la máquina de Microsoft.

Call of Duty, Dishonored 2…

Tras una semana probando las últimas novedades supuestamente optimizadas para PS4 Pro, os podemos decir que en ninguno de los casos analizados se justifican los 400 euros que cuesta la nueva máquina. Por ser rápidos, en el caso de Call of Duty Infinite Warfare solo el HDR (que también lo tiene Xbox One S) es lo más apreciable del juego porque en lo demás es casi idéntico a lo que podemos disfrutar en una PS4 normal o slim.

Si miramos a Dishonored 2 ocurre prácticamente lo mismo que con el juego de Infinity Ward, que no se perciben las mejoras respecto de los modelos normales y en el caso de Watch Dog 2 de Ubisoft, el despropósito se agiganta: se resiente en algunas fases del juego con una caída de framerate a pesar de esos teóricos 1.800p en los que dicen que trabaja. Y hay más casos realmente espantosos, como Deus Ex Mankind Divided ganando (en algunas fases) en fotogramas por segundo con la versión de PS4 (30) a la de PS4 Pro (20); o The Last of Us Remasterizado, que llega a perder 10 frames en la nueva máquina de los japoneses (58 vs 50)

¿Y casos como los de Uncharted 4? El título de Naughty Dog ya era extraordinario en PS4 y ahora con la nueva máquina se perciben unos cambios muy finos como para ser conscientes de ellos mientras jugamos. Algunos efectos del agua, algo más de nitidez en los detalles y, como en el caso del último Call of Duty, el filtro HDR que es el que da más vida a los escenarios y personajes que pululan por la pantalla.

Cables, Blu-ray y conclusión

Otro de los cambios que incluye Sony en PS4 Pro es el nuevo cable de corriente (consume más energía) que tira de un plumazo el estándar que ha venido utilizando desde PS2. Si sois de los que lleváis la consola del salón a vuestra habitación sin coger los cables, ahora tendréis que comprar uno nuevo de corriente si no queréis estar enchufando y desenchufando. No es un problema mayor, pero siempre que hay un cambio de este tipo en el hardware acaba provocando molestias a los usuarios.

Pero sin duda, uno de los detalles más controvertidos ha llegado con el lector de la consola, que no tiene soporte para Blu-ray 4K, cosa que Sony ha justificado diciendo que su intención con la nueva máquina era centrarse en la experiencia de juego. Con un menor tamaño y, a la vista de los hechos, una potencia muy, muy parecida, Xbox One S sí lo incorpora y encima lo hace con un TB más de capacidad por el mismo precio (399 euros). Es cierto que esta decisión sobre el lector Blu-ray no es tan crucial a la hora de jugar pero sí que deja el poso de que PS4 Pro es, otra vez, una consola incompleta, que llega al mercado con deficiencias que no sabemos muy bien si serán corregidas. Entre otras cosas porque muchos de los juegos que han salido al mercado desde 2013 no verán un parche que les mejores el rendimiento en la nueva máquina, cosa que en Xbox One S sí ocurre de manera natural en algunos casos.

En fin, si tienes ya una PS4 original o una slim, pasar a una PS4 Pro es innecesario y prescindible hasta que se aclare el panorama de las ventajas que ofrece. Otra cosa es que no tengas consola y, de preferir Sony a Microsoft, aproveches y te lleves la máquina que ahora mismo dicen que es la más potente. Otra cosa es que lo demuestre.

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